Suelen estar oxidados.Arrumbados.Llenos de cosas ya inútiles:escombros, baldosas rotas,tierra removida,pedazos de muñecas plásticas,botellas rotas. Nunca falta el vecino comedido que coloca sus bolsas de basura allí.Alguno aprovecha para arrojar un gato atropellado.Y los más audaces hasta un perro.
Suelen estar más sucios por fuera que por dentro.Con el nombre casi ilegible. Y el número ni hablar.Es por eso que me llamó la atención éste volquete en particular.Impoluto.Recién pintado,en un espléndido color blanco con los bordes en gris topo.Me animé a relojearlo por dentro:Un chiche.Sin abolladuras,el metal reluciente.Esperando virgen a la inmundicia que lo llene.Que le de sentido a su existencia.Un recipiente quirúrgico esperando el contenido más execrable y abyecto.Me alejé pensando en Subiela...
No hay comentarios:
Publicar un comentario