El,paraguayo.Ella,ciudadana del mundo.
Una tarde noche los encontró en su guarida de Belgrano.El venía a destapar las cañerías y terminó reparando una cheslong,que a duras penas había resistido las últimas embestidas de las noches de lujuria.
Ella casi le tira el Tarot.
Bebieron un té de jazmín,entre reparación y reparación.Y comieron unas delicias de chocolate,un regalo internacional que ella decidió compartir.
El es simple.Ella intrincada.El encuentro era un choque de planetas.
Casi se queda a cenar.Pero era mucho.
Eso sí,cuando se despidieron,él le dijo:Te voy a dar un beso,mamita,pero no creas que te estoy empezando a faltar el respeto...Y salió.
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