Me mira de reojo,como invitándome a llenarla.De ese aromático y sabroso café.
No importa cual.Todos funcionan dentro suyo(claro está que la calidad mejora el producto final).Es para 4 pocillos.Y no puedo vivir sin ella.
Me es imprescindible por las mañanas y más aún por las tardes.
Mi corpus christi necesita cafeína.Hasta en las aspirinas la prefiero.
Pero no es cualquier Volturno.Es heredada de unos compadres sicilianos.
Le quiero a ella.Sería una herejía,un sacrilegio tomar café de filtro.
Nunca pude entender a los que calientan agua(en el microondas!)y le colocan instantáneo en la taza.
Hay un engendro dando vueltas que viene en saquitos.Inaceptable.
Quiero que esa cafetera me sirva el último café.
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